martes, 27 de diciembre de 2011

CAPÍTULO III: ¿SABES QUE EXISTO?

 Irene se había levantado más temprano de lo normal, toda la noche estuvo dando vueltas en la cama y apenas consiguió dormir unas horas. Definitivamente algo se salía de lo normal, se sentía así desde que le dejó ese mensaje que ni siquiera sabía si lo habría leído o no. Se dio una ducha para relajarse y aclarar los pensamientos. Eran solo las 7 de la mañana y no tenía clases hasta las 12 del mediodía, pero no tenía sentido seguir en la cama si sabía que no iba a dormir ni un solo segundo más. Bajó a la cocina dejando durmiendo a Paloma.
-Buenos días mamá- dijo entrando en la cocina.
-Buenos días, ¿qué haces levantada a estas horas? Es muy temprano.
-No era capaz de dormir y no me apetecía estar en cama.
-¿Estás bien hija?
-Sí mamá, estoy bien- dijo con una sonrisa fingida- ¿Y papá?
-Ya se fue, tenía que faenar en el barco antes de salir.
-¿Me puedo quedar yo con Nahuel hoy?
-¿No tienes clase hoy?
-Sí, pero no me apetece ir, además solo tengo una clase, luego llamaré a André o Andrea para que me dejen sus apuntes.
-Como quieras, voy a llamar a tu abuela para que no venga entonces.
-Claro.
Soraya sabía que su hija no estaba bien, se lo notó, es su hija y la conoce muy bien, pero prefirió no interrogarla, no quería agobiarla, sabía que tarde o temprano le contaría lo que estaba pasando.
-Mamá, no hace falta que vengas hoy, Irene se quedará con Nahuel.
-¿No tiene clases hoy?
-Sí, pero está algo cansada y no le apetece ir, así que ella cuidará del pequeño.
-Está bien, de todas formas me pasaré esta tarde.
-Claro. Solo era eso, hablamos mañana.
-Ire, ya llamé a tu abuela para que no venga.
-Vale, puedes ir tranquila, ya haré yo el desayuno.
-Y despierta a tu hermana, que no llegue tarde.
-Descuida, todo estará en orden.
Irene se quedó sola en casa con Paloma y Nahuel. Todavía era pronto para despertar a Paloma, así que decidió sentarse a ver la tele mientras pasaban las horas.
Gonzalo acababa de llegar al Hospital Universitario Dexeus de Barcelona para conocer una segunda opinión acerca de su lesión. Estaba con su padre en la sala de espera y se le notaba un tanto tenso y nervioso.
-Tranquilo hijo, verás cómo nos recomienda bien.
-Prefiero no pensar en nada, que sea lo que Dios quiera que sea y ya.
-Te noto más raro que ayer, ¿te pasó algo?
-No, nada, solo que no pasé buena noche.
-¿Seguro que solo es eso?
-Sí, de verdad, solo es eso.
Se pasó la mañana en la clínica conociendo el diagnóstico y la opinión del doctor Cáceres. Era más de mediodía cuando salió del hospital. Para sorpresa de Gonzalo, no había ni un solo periodista a la salida del complejo hospitalario.
-¿Dónde están los periodistas?- preguntó Gonzalo extrañado.
-Ni idea, pero bueno, es mejor así, no te conviene toda esa multitud.
-Es cierto.
-Hijo, no desistas, serán cinco días muy largos, ya se verá lo que hacemos cuando pasen, igual y estás mejor dentro de cinco días.
-No lo sé, pero no parece que esto vaya a mejorar con ese tratamiento, algo me dice que no va a salir bien.
-Tienes que ser optimista, ten fe.
-Eso hago, papá, eso hago.
-Paloma, venga, arriba, que es de día- dijo Irene entrando en la habitación abriendo despacio las cortinas del cuarto.
-¿Ya es de día?- preguntó Paloma con fastidio.
-Sí, ya es de día. Venga, que tienes el desayuno listo.
-¿Cómo así que te levantaste tan temprano? ¿Y mamá?
-Hoy no me apetece ir a clases, así que mamá ya se fue, yo me quedaré hoy con Nahuel.
-Que bien vivís los universitarios. No es justo.
-Algún día tú también podrás hacerlo. Venga.
-Ojalá que sí.
-Vamos, voy a despertar a Nahuel. Te espero abajo.
Irene salió de la habitación para ir a despertar a su hermano. Nahuel no acudía a un colegio como los demás niños de su edad, sino que recibía la visita de un tutor personal proporcionado por el centro escolar.
-Nahuel, ya es de día- dijo Irene sentándose en la cama al lado de su hermano.
-No me quiero levantar.
-Venga, no seas perezoso, que hoy me quedo yo contigo.
-¿En serio?- preguntó Nahuel levantándose de un salto.
-Veo que te hace mucha ilusión- dijo Irene abrazando a su hermano.
-Sí, mucho.
-Venga, que mamá te dejó aquí la ropa para que te vistas, vamos.
Nahuel salió de la cama y empezó a vestirse a toda prisa, mientras Irene lo observaba con atención. Sentía una gran admiración por su hermano, a pesar de la enfermedad no tenía nada que envidiar a ningún otro niño, es más, podría asegurar que era mucho más listo que los demás. En cuanto lo observaba también le vino a la mente Gonzalo, inevitablemente pensaba en él a cada segundo que podía. ¿Dónde estaría ahora?
-Ire, ¿estás bien?- dijo Nahuel interrumpiendo sus pensamientos.
-Sí, estoy bien, vamos a desayunar.
Los dos bajaron hasta la cocina donde ya estaba Paloma desayunando.
-Vaya rapidez.
-Es que hoy no me apetece estar más en cama, además me moría de hambre.
-Venga Nahuel, siéntate.
-Oye, Ire, ¿crees que Gonzalo habrá leído tu mensaje?
-No lo sé, y la verdad prefiero no pensar en eso.
-¿Qué Gonzalo es ese?- preguntó Nahuel.
-Higuaín.
-¿El futbolista?
-Sí, el futbolista.
-¿Y por qué le mandaste un mensaje?
-Porque se lesionó muy grave y quería darle ánimos.
-¿Se lesionó? Que mal…
-Sí, cariño, pero ya verás que pronto se pone bien y volverá a marcar muchos goles.
-¿Cómo antes?
-Claro que sí, como antes.
-Ojalá sea así- dijo Palo- Estas lesiones son de las que te marcan para siempre.
-Palo, Ire tiene razón, Higuaín volverá a marcar muchos goles porque es el mejor, ¿a que sí?
-Pues claro que sí, es el mejor de todos.
-Ahí estoy de acuerdo.
-¿Ha sido el timbre?- preguntó Irene levantándose.
-Sí, ¿quién será tan temprano?
-No lo sé, voy a ver.
Irene fue hasta la puerta para ver quien venía a verlos a estas horas.

domingo, 25 de diciembre de 2011

CAPÍTULO II: TODO SE COMPLICA.


-Palo, ¿estás bien?- preguntó Tania viendo a Palo un tanto triste.
-No, no estoy bien, no es justo que pasen estas cosas…- dijo casi llorando.
-¿Qué pasó? ¿Está todo bien en tu casa?
-En mi casa está todo como siempre, no te preocupes…
-¿Entonces, cual es el problema?
-Pues que mi Goni está lesionado muy grave y estará muchos meses sin jugar…
-¡¿Qué?! Eso no puede ser… no puedes hablar en serio.
-Sí que hablo en serio, no es justo que a él le pase esto.
-Desde luego que no, debe estar pasándolo fatal…
-Sí, no sabes cuánto me gustaría poder estar con él ahora para darle ánimos…
-Perdóname Palo, pero a Gonzalo le darías de todo menos ánimos, ¿o no?- dijo Tania intentando romper el hielo con una broma.
-Ay, no digas eso, es en serio… Ahora lo que más necesita es apoyo y mucho cariño, nada más.
-¿Y estás segura de que podrías darle todo eso?
-Pues claro, lo quiero mucho.
-Ya Palo, pero asúmelo, él no te conoce y será muy difícil que algún día llegues a conocerlo.
-Tania, para mí es posible el llegar a conocerlo, mucho más que posible.
-Claro, nada es imposible, pero ¿crees que de verdad que te correspondería?
-No lo sé… pero no pierdo nada con intentarlo…
-Palo, Gonzalo es un futbolista, y aunque aparente ser una persona normal, es famoso y con dinero, será muy difícil que se fije en una chica como tú o como yo, hazte a la idea.
-Claro que no, Gonzalo no es como los demás, es diferente, y estoy segura de que antes que fijarse en una estúpida se fijaría en mí o en ti. ¿Por qué no?
-Ya me gustaría a mí tener esas esperanzas que tú tienes, de verdad.
-Soñar no cuesta dinero y yo creo en mis posibilidades.
-Cosa que me alegra… ¿Y tu hermana?
-¿Mi hermana qué?
-Digo… ¿Cómo está con lo de Gonzalo? Como también le gusta, no sé…
-Irene es una insensible… Me dijo que no me preocupara, que se recuperaría pronto.
-¿Por qué la llamas insensible?
-¿Cómo que por qué? Si lo quisiera de verdad estaría igual de preocupada que yo, y no es el caso.
-¿Y cómo sabes eso? Igual está tan preocupada como tú o incluso más… lo que pasa es que igual quiere aparentar…
Desde luego Tania tenía toda la razón, Irene se moría de la preocupación por la lesión de Gonzalo y los duros momentos que le esperarían a partir de ahora, pero por desgracia ella no podía hacer nada por él, más que rezar para que se recuperara pronto y mandarle sus mensajes de ánimo. Aunque muy últimamente sus rezos tenían un solo destino, su hermano Nahuel. Los compañeros de Irene habían notado que su estado de ánimo no era el de siempre y se acercaron a preguntarle qué le pasaba.
-Ire, ¿estás bien?- preguntó Andrea sentándose a su lado.
-Sí, solo que he dormido poco, nada más.
-¿De verdad que solo es eso? Parece algo más que falta de sueño…
-De verdad que solo es eso, te lo juro…
-Sigo sin creerte… ¿le pasó algo a tu hermano?
-No, Nahuel está bien dentro de lo que cabe, sin cambios.
-Pues sigo pensando que algo te pasa.
-Será que el estúpido de Higuaín se ha lesionado- dijo Paulo acercándose a escuchar la conversación.
-Paulo, no hables así de él delante de mí, ¿te parece?- soltó Irene con rabia.
-Discúlpame, pero es lo que pienso… Ese… jugadorito no merece que te preocupes tanto por él, déjalo que se hunda en su desgracia…
-Eres odioso, ¿lo sabías?- dijo Irene apartándose del lugar.
-¿Estás contento? Ya lo conseguiste…- dijo Andrea.
-Ni que fuera para tanto la lesión de ese estúpido.
-Déjalo ya ¿no? No ves que lo único que haces es hundirla más… déjala que sufra si quiere.
-Mujeres…- dejó caer Paulo una vez que Andrea se fue tras Irene.
-¿Pasó algo?- preguntó André nada más llegar.
-Que tu novia está deprimida por la lesión de Higuaín…
-Paulo, ya, no es mi novia, y si está deprimida no la presiones, sabes que es muy sensible.
-¿Tú también? De verdad que sois unos blandos.
Irene no tenía la cabeza para estudiar, estaba demasiado sumida en sus pensamientos. ¿Por qué diablos estaba así? Si ni siquiera lo conoce. Al terminar las dos primeras clases tuvieron un breve descanso para relajarse. Aprovecharon para acercarse a la cafetería a tomar algo caliente.
-Nena, de verdad me preocupas.
-Andrea, no hace falta que te pongas así por mí.
-Sí que me pongo así, soy tu mejor amiga y nos conocemos desde pequeñas. Dime qué te pasa… ¿Es por lo de Higuaín?
-Sí, es por eso, pero no sé por qué estoy así.
-Porque lo admiras mucho y no te gusta que le pasen esas cosas, es normal.
-¿Tú crees que sea tan normal? Andrea, tengo 19 años no 16 como mi hermana. No estoy para perder el tiempo con estas preocupaciones.
-Irene… ¿Alguna vez te paraste a pensar que haya algo más que admiración hacia él?
-No te entiendo… ¿Qué más puede haber?
-No lo sé… eso solo lo sabes tú…
-Andrea… no empieces con tus misterios, dilo ya- Andrea la miró con cara de obviedad- Ay no, Andrea, no estoy enamorada de él… ¿cómo voy a estar enamorada de una persona que no he visto en mi vida? Probablemente no lo vaya a conocer nunca, además ni siquiera sabe que existo.
-Irene, sabe que existes, lo que pasa es que tú no lo sabes…
-Andrea, no me sueltes el rollo del destino, porque Gonzalo y yo no nacimos para estar juntos. Él es futbolista y yo aficionada al fútbol, nada más.
-Cómo quieras, si tú lo dices…
André seguía muy de cerca la conversación, en realidad estaba asustado de que Irene pudiera sentir algo más que admiración por Higuaín, en realidad sentía algo por ella pero no se atrevía a decírselo por miedo a que lo rechazara a pesar de que fueran amigos desde la infancia.
Era por la mañana y el despertador de Gonzalo había sonado como de costumbre solo que hoy no tenía que acudir al entreno, en realidad no sabía que iba a hacer, esto de no tener en qué ocupar el tiempo libre ponía muy furioso a Gonzalo. No le gustaba estar sin hacer nada, y tener que pensar lo que tenía que hacer para ocupar 24 horas eternas lo deprimía. Mañana acudiría a una clínica en Barcelona para consultar una segunda opinión, probablemente no tendría que ser intervenido y esa posibilidad, esa pequeña esperanza de poder esquivar el quirófano lo alivia por momentos. Se levantó y pensó que lo mejor para despejarse y aclarar las ideas era una ducha caliente para calmar el frío que golpeaba fuerte a finales del mes de noviembre en Madrid. Se desvistió, cosa que le resultó realmente difícil porque no quería desprenderse del calor con el que había dormido esa noche. Se metió rápidamente bajo la ducha y el chorro de agua caliente golpeó su cara al instante. Gonzalo agradeció el calor de esa ducha que le hizo sentirse mucho mejor y con mejor ánimo. Se vistió deprisa y se fue hasta la cocina para desayunar.
-Buenos días ma- dijo Gonzalo nada más entrar en la cocina viendo a su madre preparando café.
-Buenos días hijo, ¿cómo te encuentras?
-Pues me siento raro, no sé…
-¿Dormiste bien?
-Sí… como siempre.
-Ven, siéntate y tómate este café calentito, te sentará bien.
-No sé ni lo que voy a hacer en todo el día.
-Algo encontrarás para entretenerte.
-Igual y voy a salir a dar un paseo, quizás el aire fresco me siente bien durante un rato.
-Es una buena idea, así te despejas.
Gonzalo terminó de desayunar y salió a caminar por las inmensas calles de Madrid, aunque llevaba casi 4 años viviendo allí, la ciudad nunca dejaba de sorprenderle. Además el ambiente navideño empezaba a mostrarse en los escaparates y en todos los locales del lugar. Esto hizo recordarle a Gonzalo que pronto viajaría a Argentina para pasar las fiestas con su familia. Aunque también le hizo recordar que probablemente se encontraría con Carolina, y eso lo amargaba mucho, no quería verla por nada del mundo. Mientras regresaba a la casa se encontró en el suelo con un colgante que tenía dos mitades de un corazón. Lo recogió del suelo y se lo llevo consigo, pensando que algún día una de las mitades se la podría dar a otra mujer, una mujer que lo quisiera de verdad y no por lo que representa.
De regreso a casa Irene seguía dándole vueltas a la cabeza sobre lo que sentía hacia Gonzalo Higuaín, aquel futbolista del que apenas conocía algo sobre su vida, al que admira profundamente y que lo siente inalcanzable en todos los sentidos. Cuando llegó a casa preparó la comida para ella y sus dos hermanos.
-Palo, ¿estás bien?- preguntó Irene viendo como su hermana no paraba de darle vueltas al plato.
-¿Te lo parece?
-Nena, yo sé que estás preocupada por lo que le pasa a Gonzalo, pero no puedes deprimirte así… Piensa en Nahuel.
-Ya lo hago, pero aún que quiera no puedo evitar estar así.
-Te entiendo perfectamente, a mí también me pasa, pero haz un esfuerzo, por Nahuel.
-¿Qué es lo que también te pasa?
-Que también me preocupa Gonzalo tanto como a ti, pero nosotras no podemos hacer nada.
-¿De verdad te preocupa?
-Pues claro que me preocupa, pero me preocupa más verte así a ti, eres mi hermana y te quiero, ¿lo sabías?
-Yo también te quiero Ire- las dos se abrazaron fuertemente bajo la atenta mirada de Nahuel que les lanzó una sonrisa.
-A ti también te queremos canijo- dijo Irene acariciando el pelo de Nahuel.
-Y yo a vosotras más- y abrazó a sus hermanas.
-Venga Nahuel, es hora de la siesta, vamos.
Los tres subieron a la planta superior. Irene acostó a su hermanito y se fue a su habitación junto con Paloma. Irene se tumbó en cama pensando en todas esas cosas que tenía tan adentro, en su corazón, pero que no sabía lo que eran.
-Palo, ¿puedo contarte una cosa personal?
-Claro Ire, ¿qué pasa?
-Creo que siento algo por alguien.
-¿Qué?- dijo Palo sentándose en la cama de Ire.
-Sí, lo que pasa es que no sé lo que es.
-¿Y quién es?
-Ese es el problema.
-¿Qué pasa con él? ¿Es mala persona o algo?
-No, no, al contrario. Lo que pasa es que…
-Suéltalo ya, que me tienes en ascuas…
-Es Gonzalo.
-¿Gonzalo? ¿Qué Gonzalo? ¿Me estás hablando del Gonzalo futbolista?
-Sí, de Gonzalo el futbolista, Gonzalo Higuaín.
-No puedes hablar en serio… ¿me estás queriendo decir que estás enamorada de Gonzalo Higuaín?
-Creo que sí, no lo sé… siento cosas que no siento con otros.
-Pero, si ni siquiera lo conoces…
-Lo sé, y eso es lo que más me duele, que lo tengo tan lejos.
-Nena, lo tuyo es más que admiración, no es como lo mío, está claro.
-Pero, ¿qué puedo hacer ahora?
-Eso sí que no lo sé.
-¿Cómo puedo hacer para dejarle un mensaje de apoyo?
-Espera un momento, ¿André tiene internet verdad?
-Sí ¿y?
-Pues que le podemos dejar un mensaje de apoyo en twitter.
-Es cierto, tienes razón. Pero tenemos que esperar a que regrese la abuela, no podemos dejar solo a Nahuel.
Pasó la tarde muy lenta para ambas y en cuanto llegó su abuela se fueron a la casa de André para poder contactar vía twitter con Gonzalo Higuaín.
-Hola André.
-¿Qué os trae por aquí?
-Necesitamos de tu ayuda.
-Más bien de tu internet- dijo Palo bromeando.
-Pasad, adelante. Vamos a mi habitación.
-¿Qué necesitais?
-Queríamos dejarle un mensaje de ánimo a Gonzalo por twitter.
-Ah, claro, eso está hecho. Mira, justamente iba a hacerlo yo ahora mismo.
Irene accedió a su cuenta de twitter y dejó su mensaje de apoyo a Gonzalo, con la esperanza de arrancarle una sonrisa y levantarle el ánimo.
-Es un mensaje precioso hermana, seguro que le encanta.
-Eso espero.
-Además, Irene, eres la primera que le manda su apoyo.
-Gracias André, de verdad.
-No tienes que agradecerme, somos amigos ¿no?
-Claro, ahora tenemos que irnos, antes de que lleguen mis padres.
-Es verdad, os acompaño a la puerta.
Gonzalo estaba recostado en la cama tratando de dormir un rato y olvidarse de los problemas cuando recibió una alerta en su teléfono de un nuevo mensaje en twitter. Pensó que sería alguien de su familia deseándole lo mejor en su lesión. Su sorpresa fue mayúscula al ver que el primer mensaje de apoyo era de una chica que no conocía en absoluto, pero se dio cuenta al instante de que en ese mensaje había algo más que energía positiva, le había hecho recordar que tiene unos fans maravillosos que se acuerdan de él en cada momento, en los buenos y en los malos. Era un mensaje muy profundo que le había llegado al corazón, no pudo resistirse y se atrevió a mandarle una respuesta para agradecerle el gesto y la preocupación. Apagó su teléfono y se quedó pensando en quién sería esa misteriosa chica del tweet, el primer tweet de apoyo. ¿Quién será? No sabía por qué pero empezó a sentir una extraña sensación en él, como si su corazón latiera más deprisa. ¿Qué le estaba pasando?
-¿En qué estarás pensando Gonzalo?- se preguntaba Irene desde su cama una y otra vez. ¿Habría leído su tweet o simplemente lo habría ignorado? Su corazón latía con fuerza al pensar en él, una vez más. ¿Era amor?
Ambos sentían algo muy extraño el uno hacia el otro, pero sin conocerse mutuamente y sin saber lo que uno sentía por el otro. El corazón de ambos latía con la misma fuerza, el de Irene cuando pensaba en Gonzalo y el de Gonzalo cuando pensaba en ese hermoso mensaje, que era mucho más que un mensaje de ánimo, algo se escondía en esas líneas, ¿pero qué?

sábado, 24 de diciembre de 2011

CAPITULO I: EL INICIO DE UNA ESCALADA

[Televisión: El delantero argentino del Real Madrid Gonzalo Higuaín padece de una hernia de disco en las vértebras L5-S1. Se seguirá sometiendo a diversas pruebas para determinar si el futbolista debe operarse o podrá curar su dolencia sin ningún tipo de intervención quirúrgica…]
Paloma e Irene miraban sin pestañear la pantalla del televisor y escuchaban muy atentamente lo que decía el reportero. Las noticias no eran precisamente las mejores.
-¡Ay no…! Mi Goni está enfermito… ¡Qué mal!- exclamó Palo casi llorando- ¿Y ahora qué voy a hacer yo?
-Palo, “Goni” como tú le llamas, no está enfermito, está lesionado, y no te desesperes. Es deportista y volverá a jugar mucho antes de lo que te imaginas. No te preocupes.
-¿Cómo que no me preocupe? Parece mentira que a ti también te guste Gonza. Deberías estar como yo.
-¿Al borde de la depresión? No, gracias. Lo único que podemos hacer ahora es mandarle todo nuestro apoyo y mejores deseos para que se recupere lo antes posible.
-No es justo que se lesione… ¿por qué no se lesiona el estúpido de Cristiano Ronaldo?
-Un tonto con suerte hermanita, no podemos hacer nada. Venga, que es tarde y no llegamos.
Las dos hermanas partieron a sus respectivos centros de educación. Paloma iba tan sumisa en lo que acababa de escuchar que casi ni se entera de que el autobús había llegado a la parada. Sin embargo Irene a pesar de estar realmente preocupada por la lesión de Higuaín pensaba que eran cosas del fútbol que no se podían evitar y que podría haber sido mucho peor. Se pasó todo el viaje en autobús pensando en cómo podría demostrarle su apoyo y su cariño para su pronta recuperación. Aunque no lo demostrara sentía algo más que admiración por el futbolista, no era la histeria de su hermana pero sí que era algo muy fuerte, algo que le hacía latir el corazón a una velocidad sobrenatural cada vez que lo veía o lo nombraban, no era una cosa normal. Por otro lado Palo iba en el autobús mucho más pensativa de lo normal, cosa que notaron de inmediato sus amigas.

En otro punto de la península, más concretamente en la capital de España, Madrid, un reconocido jugador de fútbol acababa de conocer los motivos de sus constantes dolencias en la zona lumbar que, al parecer, lo tendrían varios meses apartado de las competiciones. Al salir de la clínica donde acababa de recibir la mala noticia lo estaban esperando una gran cantidad de periodistas que esperaban las declaraciones del jugador y su padre.
-¿Cómo así que se enteraron tan pronto?- preguntó molesto Gonzalo.
-Hijo, esta gente se entera de todo antes que todo el mundo, no sé cómo pero lo hacen. Pero no te preocupes, debes mantener el tipo y aparentar normalidad.
-¿Cómo quieres que aparente normalidad? Es imposible.
Los dos esquivaron con dificultad la multitud de cámaras y periodistas que esperaban las primeras declaraciones del futbolista sin éxito.
El padre de Gonzalo notó que su hijo estaba mucho más deprimido de lo que debería.
-Gonzalo, tranquilo, estas lesiones parecen graves al principio, pero verás que pronto te recuperas.
Gonzalo solo esbozó una leve sonrisa de aprobación hacia su padre. Solo tenía ganas de llegar a su casa y descansar, desde luego las cosas no parecían ir a mejor.
Cuando llegó a la casa entró sin decir nada y se encerró en su habitación dando un portazo.
-¿Qué le pasa?- preguntó su madre preocupada.
-Esta lesión le va a afectar demasiado.
-Pero, ¿qué le dijo el doctor?
-Pues que tiene una hernia de disco.
-Dios mío, con razón está así, es una cosa muy seria.
-Y lo peor es que estará varios meses sin jugar.
-Voy a ver como está.
-Nancy, déjalo que esté solo un rato, necesita pensar.
Gonzalo se tumbó en cama pensando en todas las cosas que habían pasado en las últimas semanas. Todo parecía venírsele encima, nada salía bien y lo peor llegaba ahora con esta lesión. Nada podía ir peor. En un momento sonó el teléfono de Gonzalo, se resistió a contestar pero como no colgaban decidió contestar.
[Conversación telefónica]
-¿Cómo tardaste tanto en contestar?
-Disculpa, es que no me apetece hablar con nadie.
-¿Qué pasó? ¿Estás bien?
-Estoy jodido Eze, estoy bien jodido.
-Pero cuéntame que pasó.
-Hoy fui a la clínica por lo de los exámenes médicos.
-¿Y qué te dijeron?
-Tengo una hernia de disco y estaré varios meses fuera.
-Pues sí que tienes que estar bajoneado. ¿Es serio no?
-Sí, y parece que solo puedo curarme con una operación.
-Si es la única salida, tienes que hacerlo Gonzalo, piensa en tu carrera.
-Lo sé, pero le tengo mucho pánico a los quirófanos.
-A nadie le hacen gracia los quirófanos, pero no te preocupes, verás que todo anda bien.
-De verdad que hablar contigo me reconforta.
-Oye, y ¿cómo vas con lo de… ya sabes?
-¿Hablas de Carolina?
-Sí, de eso hablo. ¿Cómo estás?
-No me gusta recordar eso Eze, me sienta mal hablar de ella, me lastimó y no quiero bajonearme más, es algo del pasado, quiero olvidarme de ella para siempre.
-Imagino que no quieres ni nombrarla, pero en el fondo sé que aún la tienes presente, que no la olvidaste. Gonzalo, solo quiero saber una cosa.
-¿Qué quieres saber?
-¿Todavía la amas?- se hizo un silencio largo- ¿Gonzalo?
-No lo sé, no lo sé, no sé si la sigo amando, creo que sí, pero… no sé qué hacer, estoy confundido.
-Gonzalo, tienes que olvidarla…
-¿Y crees que yo no quiero olvidarla?
-No te enfades, solo te estoy aconsejando, soy tu amigo y quiero ayudarte.
-Y te lo agradezco, de verdad, pero ahora necesito estar solo, quiero pensar.
-Está bien, te dejo que pienses, pero no te deprimas, por favor.
-Tranquilo, hablamos mañana.
[Fin conversación telefónica]
Desde luego la conversación con Ezequiel le había hecho recordar todo lo que pasó con Carolina. Se la había jugado y le había hecho mucho daño, pero muy en el fondo la seguía queriendo y no sabía cómo arrancársela del corazón. Sabía que debía olvidarla pero no sería fácil y ahora con la dura lesión que se le vino encima sería mucho peor. El fútbol estaba siendo el mejor refugio para sus penas, pero ahora que no iba a poder jugar las cosas volverían al principio y no sabía cómo afrontarlas. Todo se complicaba cada vez más. Ezequiel siempre le decía que se buscara otra mujer, pero era demasiado pronto para encarar una nueva relación… ¿o no?

CAPITULO INTRODUCTORIO

-¡Irene! ¡Palo! ¡A desayunar!- gritaba Soraya desde la cocina- ¿Cómo así que estas dos no se levantan? Como siempre tengo que ir yo a despertarlas, y mira la hora que es.
-Cariño no te estreses, todavía es temprano- dijo Sebastián tratando de calmar a su esposa.
-¿Temprano? Cada día la misma historia, parecen dos niñas de 6 años.
-¿Y eso te preocupa? Venga, que ya subo yo a despertarlas.
Sebastián subió las escaleras hasta la habitación de sus dos hijas que no habían atendido al llamado de su madre.
-¡Venga, perezosas, que ya es de día!- exclamó Sebastián abriendo las cortinas de la habitación.
-Papá, cierra las cortinas, me molesta la luz- se quejó Palo desde la cama.
-Palo, hija, ya es de día y tu madre está al borde del delirio, venga.
-Con lo bien que estaba yo en cama, no es justo- dijo Palo frotándose los ojos mientras se sentaba en la cama. Se giró y vio que su hermana todavía estaba dormida- ¡Ire! Para ti también es de día- dijo tirándole un cojín a la cabeza.
-¡Oye niña, no vuelvas a hacer eso!- gritó Irene muy enfadada mirando desafiante a Palo.
-No seas histérica y levántate que ya es de día.
-¿En serio? No me había dado cuenta- dijo Irene irónica.
-¡Niñas, el desayuno está en la mesa!- gritó de nuevo Soraya desde la cocina.
-Dios mío, es estresante hasta el cansancio- dijo Palo con fastidio.
-Totalmente de acuerdo. Bajemos antes de que le dé un ataque al corazón.
Palo e Irene bajaron las escaleras sin prisa y aún con el pijama. Entraron en la cocina con cara de sueño y tratando aún de despertarse bajo la atenta mirada de su madre.
-Y al fin se despiertan las bellas durmientes.
-Mamá, no es para tanto, aún es temprano- dijo Irene.
-Me parece que para la única que no es temprano es para mí.  Todos los días la misma canción.
-Ya empezamos- dijo para sí Palo, cosa que le causó gracia a Irene.
-¿Cuál es el chiste?- preguntó Soraya indignada.
-Nada, mamá, no pasa nada.
-Bueno, voy a subir para vestirme- dijo Irene dándole un pellizco a su hermana en el cuello.
-Irene, esta te la guardo.
Mientras Irene se estaba arreglando para asistir a sus clases en la facultad sonó su teléfono.
-¿No vas a contestar?- preguntó Palo que entraba en la habitación.
-Sí, claro que voy a contestar, pero cuando termine de peinarme.
-Mira quien es… Es André, ya le contesto yo…
-Ni te atrevas- se giró y vio como Palo contestó a la llamada, corrió hacia ella arrebatándole el teléfono- ¡Dame eso mocosa!
-Solo quería saludar a mi cuñado…
-¿Cuántas veces tengo que decirte que solo somos amigos? Es que ni siquiera sé porque te tengo que dar explicaciones a ti de nada.
-Es que empatizo mucho Ire…- Irene la miró desafiante.
[Conversación telefónica]
-Hola André… no le hagas caso a mi hermana, es una histérica.
-Tranquila, no te preocupes.
-¿Cómo llamas tan temprano?
-Te llamaba para que encendieras la tele un segundo en el canal de deportes, están pasando algo que te interesa.
-Espera, ahora bajo al salón.
Irene salió a toda prisa de su habitación hasta el salón y encendió la tele en el canal deportivo.
-Gracias André, te debo una.
-Sabía que te interesaría.
-Nos vemos luego.
-Claro, hasta luego.
[Fin conversación telefónica]
-¿Quién era?
-Era su novio mamá…
-¿Cuál novio?
-Palo, ¿cuándo vas a dejar de fastidiar? No es mi novio mamá, era André.
-¿Qué están pasando tan interesante en la tele?- preguntó Palo.
-Es de…
-¡Ay, mi amor! Mi Gonzalito querido, el día que te agarre te secuestro.
-Dios mío… supongo que esto ya no tiene solución- dijo Irene señalando a su hermana.
-¡Cállate, fastidiosa, y escucha!
[Televisión: El delantero argentino del Real Madrid Gonzalo Higuaín…]

martes, 20 de diciembre de 2011

Mi nuevo fic en blogger!!

Hola de nuevo!! Este va a ser mi segundo fanfic sobre Gonzalo Higuain! El tercer deseo es una mini novela fantástica que tendrá dos protagonistas principales: Irene y Gonzalo. Aunque a lo largo de la historia irán tomando mucho protagonismo otros personajes como la hermana pequeña de Irene y la madre de Gonzalo. Espero que os guste! Os dejo un breve prólogo sobre la novela para que sepais de que trata:
Irene es una chica común y corriente de 19 años que vive con su familia en un pueblo pesquero de Portugal, Vila do Conde, más concretamente en un pequeño barrio que se llama As Caxinas. La familia de Irene es una familia humilde y trabajadora, sus padres trabajan en el mar y hacen pluriempleo para poder pagar los estudios de sus 3 hijos, Irene, Paloma y Nahuel. Paloma es la segunda de la familia con 16 años y Nahuel es el pequeñito con 6. Tanto Irene como Paloma se llevan maravillosamente bien, comparten aficiones, gustos musicales y una pasión enorme por el fútbol. Ambas son dos jovencitas soñadoras con muchas expectativas en la vida. Irene estudia para ser la mejor maestra jardinera y Paloma todavía cursa sus estudios de secundaria. Y el más pequeño, Nahuel, padece de cáncer de médula desde que nació. Cuando sus padres no están en casa, es la abuela de la familia la que se encaraga de cuidar al pequeño, ya que necesita de cuidados permanentes debido a su enfermedad. Pero todo dará un giro de 180 grados en la vida de esta familia cuando Irene encuentra en el trastero un colgante que será determinante en la vida de todos, pero sobre todo de ella. Gracias al colgante Irene podrá cumplir su mayor sueño, conocer a Gonzalo Higuaín, un futbolista que es el ídolo de ambas hermanas. Irene mantendrá en secreto la existencia del colgante hasta que su hermana Paloma lo descubra. Debido a esto nacerá un enfrentamiento entre ambas que creará muchos problemas a su familia y amigos más cercanos. Por otro lado, Gonzalo Higuaín es un fubtolista de reconocido nivel que busca desesperadamente al amor de su vida despues de un desengaño amoroso que le destrozó el corazón. Todo será ideal con la aparición de Irene en su vida, pero no todo será tan maravilloso como parece, porque los problemas estarán mucho más cerca de lo que se imagina.
Bien, más o menos este es el argumento de la novela, si hubiera cualquier cambio lo publicaré en una nueva entrada.
Saludos y espero que os guste, en breve el primer capítulo introductorio.
PD: El fic será publicado en mi perfil de Facebook (http://www.facebook.com/profile.php?id=1371210175) o en el grupo de Pervertiditas del Pipita(http://www.facebook.com/groups/195324857177046/) y los capítulos no serán tan extensos como en mi otro fic!