Era de noche y André y Andrea fueron a la casa de Irene para saber cómo le había ido la mañana y averiguar si Gonzalo le había respondido nuevamente.
-Hola… ¿Todo bien?- preguntó Andrea nada más entrar.
-Muy bien, más que bien- respondió Palo feliz.
-¿Pasó algo que nosotros no sepamos?- preguntó André intrigado.
-Sí, pasad y sentaos que ahora baja Ire y os cuenta todo con detalles, yo tengo que seguir con mi tarea.
-La esperamos, ve tranquila.
En unos segundos bajó Irene a toda prisa hasta el salón para saludar a sus amigos.
-Nos contó tu hermana que anda todo maravillosamente bien, ¿ha pasado algo?
-Andrea, ya sabes cómo es mi hermana, pero sí, todo anda bien, pero nada fuera de lo normal.
-¿Y Gonzalo te contestó nuevamente?
-Mira que eres chismoso, sí, me respondió nuevamente, y esta vez por mensaje privado.
-¿Mensaje Privado? ¿Qué tan privado puede ser ese mensaje, eh?- dijo Andrea con mirada divertida.
-Que malpensada eres, por Dios… solamente me mando el mensaje para pedirme mi dirección de correo electrónico.
-¿Y lo dices así, tan tranquila?
-¿Cómo quieres que lo diga?
-Bueno, eso es que quiere conocerte, está claro.
-Se lo darías ¿no?
-Sí, mujer, sí, se lo di, pero igual no podré hablar mucho con él.
-Mira, hoy te dejo el ordenador, igual esta noche se conecta y puedes hablar con él.
-André, no hace falta, igual lo necesitas.
-Tranquila, en mi casa todavía queda el ordenador de mesa, no te preocupes, quédatelo al menos esta noche.
-André tiene razón, te lo quedas esta noche y mañana nos cuentas, ¿te parece?
-Me parece estupendo, mañana si pasa cualquier cosa yo os cuento todo.
-Entonces nos vamos… Nos vemos mañana.
-Hasta mañana.
Irene subió a su habitación donde Palo había terminado de hacer su tarea.
-¿Todo bien?
-Sí, todo bien, André me dejó su ordenador para que pudiera hablar con Gonzalo esta noche.
-Ay, qué bueno… Es genial.
-Sí, espero de verdad que esté conectado y podamos hablar.
-Seguro que sí, me muero de ganas.
-Nena, cuidadito con chismosear…
-Tranquila, pero si sale el tema dile que lo quiero muchísimo.
-Está bien, se lo diré, pero no te prometo nada.
-Te quiero.
-Muy bien, más que bien- respondió Palo feliz.
-¿Pasó algo que nosotros no sepamos?- preguntó André intrigado.
-Sí, pasad y sentaos que ahora baja Ire y os cuenta todo con detalles, yo tengo que seguir con mi tarea.
-La esperamos, ve tranquila.
En unos segundos bajó Irene a toda prisa hasta el salón para saludar a sus amigos.
-Nos contó tu hermana que anda todo maravillosamente bien, ¿ha pasado algo?
-Andrea, ya sabes cómo es mi hermana, pero sí, todo anda bien, pero nada fuera de lo normal.
-¿Y Gonzalo te contestó nuevamente?
-Mira que eres chismoso, sí, me respondió nuevamente, y esta vez por mensaje privado.
-¿Mensaje Privado? ¿Qué tan privado puede ser ese mensaje, eh?- dijo Andrea con mirada divertida.
-Que malpensada eres, por Dios… solamente me mando el mensaje para pedirme mi dirección de correo electrónico.
-¿Y lo dices así, tan tranquila?
-¿Cómo quieres que lo diga?
-Bueno, eso es que quiere conocerte, está claro.
-Se lo darías ¿no?
-Sí, mujer, sí, se lo di, pero igual no podré hablar mucho con él.
-Mira, hoy te dejo el ordenador, igual esta noche se conecta y puedes hablar con él.
-André, no hace falta, igual lo necesitas.
-Tranquila, en mi casa todavía queda el ordenador de mesa, no te preocupes, quédatelo al menos esta noche.
-André tiene razón, te lo quedas esta noche y mañana nos cuentas, ¿te parece?
-Me parece estupendo, mañana si pasa cualquier cosa yo os cuento todo.
-Entonces nos vamos… Nos vemos mañana.
-Hasta mañana.
Irene subió a su habitación donde Palo había terminado de hacer su tarea.
-¿Todo bien?
-Sí, todo bien, André me dejó su ordenador para que pudiera hablar con Gonzalo esta noche.
-Ay, qué bueno… Es genial.
-Sí, espero de verdad que esté conectado y podamos hablar.
-Seguro que sí, me muero de ganas.
-Nena, cuidadito con chismosear…
-Tranquila, pero si sale el tema dile que lo quiero muchísimo.
-Está bien, se lo diré, pero no te prometo nada.
-Te quiero.
Gonzalo había terminado de cenar y se encerró en su habitación sin pronunciar ni palabra, cosa que tenía muy preocupados a sus padres, pero por un lado entendían que Gonzalo no estaba atravesando el mejor momento de su vida, y era normal que no tuviera ánimos ni para mantener una conversación durante la cena. En cuanto se encerró en su habitación lo primero que hizo fue encender el ordenador y ver si Irene estaba online para poder hablar con ella. Pensó que quizás era muy tarde para que pudiera estar conectada, pero igual decidió esperar un rato más, por si acaso.
Irene bajó a la cocina donde sus padres estaban terminando de cenar todavía.
-¿Qué tal el día, hija? Tu madre me contó que no estabas muy bien hoy.
-Muy bien papá, solo que me sentía algo cansada y no me apetecía ir.
-¿Todo bien con Nahuel?
-Sí, muy bien, se alegró muchísimo cuando le dije que me quedaría toda la mañana con él.
-Ya estará cansado de tu abuela- dijo gracioso Sebastián.
-Es posible, por cierto, Nahuel me mostró una caja enorme donde guarda todos sus ahorros y me dijo que me fuera… - Irene dejó la frase a medias.
-Que te fueras, ¿a dónde?
-A Madrid…
-¿Para qué querrías ir a Madrid?- preguntó su madre extrañada.
-Será para conocer al futbolista ese, Higuaín ¿no?
-Sí, ese es papá… Pero no voy a ir a ninguna parte, no ahora.
-O sea, que tienes pensado ir en algún momento.
-Pues sí, es mi sueño y pienso lograrlo algún día.
-No sé que tanto te pasa con ese chico, ni siquiera te conoce.
Irene no pensó que su madre no tenía ni idea de que sí la conoce, aunque fuera a través de la red.
-Me voy a mi cuarto, ya es tarde.
-Buenas noches hija.
-Buenas noches.
Irene subió a su cuarto a toda prisa y se metió en cama con el ordenador de André con la esperanza de encontrar a Gonzalo conectado y charlar con él aunque solo fuera un rato.
-¿Vas a conectarte?
-Sí, un rato, solo para ver si está conectado, no creo que tarde mucho.
-Tranquila, por mí no te preocupes.
Encendió el ordenador y de inmediato se conectó en el MSN…
-¿Qué tal el día, hija? Tu madre me contó que no estabas muy bien hoy.
-Muy bien papá, solo que me sentía algo cansada y no me apetecía ir.
-¿Todo bien con Nahuel?
-Sí, muy bien, se alegró muchísimo cuando le dije que me quedaría toda la mañana con él.
-Ya estará cansado de tu abuela- dijo gracioso Sebastián.
-Es posible, por cierto, Nahuel me mostró una caja enorme donde guarda todos sus ahorros y me dijo que me fuera… - Irene dejó la frase a medias.
-Que te fueras, ¿a dónde?
-A Madrid…
-¿Para qué querrías ir a Madrid?- preguntó su madre extrañada.
-Será para conocer al futbolista ese, Higuaín ¿no?
-Sí, ese es papá… Pero no voy a ir a ninguna parte, no ahora.
-O sea, que tienes pensado ir en algún momento.
-Pues sí, es mi sueño y pienso lograrlo algún día.
-No sé que tanto te pasa con ese chico, ni siquiera te conoce.
Irene no pensó que su madre no tenía ni idea de que sí la conoce, aunque fuera a través de la red.
-Me voy a mi cuarto, ya es tarde.
-Buenas noches hija.
-Buenas noches.
Irene subió a su cuarto a toda prisa y se metió en cama con el ordenador de André con la esperanza de encontrar a Gonzalo conectado y charlar con él aunque solo fuera un rato.
-¿Vas a conectarte?
-Sí, un rato, solo para ver si está conectado, no creo que tarde mucho.
-Tranquila, por mí no te preocupes.
Encendió el ordenador y de inmediato se conectó en el MSN…
A Gonzalo se le encendieron los ojos nada más ver que Irene acababa de iniciar sesión, justo cuando estaba a punto de desconectarse. No sabía por qué, pero su corazón latía a un ritmo imparable, se moría de los nervios, nunca había tenido contacto con una fan como lo estaba teniendo con ella.
Ninguno de los dos, a pesar de las ganas que tenían de iniciar una conversación, se atrevía a iniciar la charla…
Irene decidió empezar primero…
[Conversación MSN:]
Irene Farías dos Santos dice:
Hola!
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Hola! Cómo estás? Pensé que no te conectarías a estas horas.
Irene Farías dos Santos dice:
No es habitual en mí conectarme a estas horas.
Muy bien y tú?
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Te mentiría si te dijera que estoy bien, pero supongo que no será el fin del mundo.
Irene Farías dos Santos dice:
No puedo ni imaginarme por lo que debes estar pasando, no debe ser fácil.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
No lo es, pero prefiero que no te lo imaginés. Es algo que no le deseo a nadie. Pero gracias al apoyo de personas como vos se lleva mucho mejor.
Irene Farías dos Santos dice:
No me des las gracias, lo hago porque quiero y me preocupa que de verdad que te pasen estas cosas.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Tengo que confesarte algo… algo muy personal, ¿te importa?
Irene Farías dos Santos dice:
Claro, adelante…
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Desde que me mandaste el primer mensaje me pasa algo muy raro, no sé lo que es, pero cuando leí el segundo mensaje el corazón empezó a latirme muy deprisa, siento que te necesito…
(Irene se quedó pensativa ante semejante confesión, no podía dar crédito a lo que estaba leyendo)
¿Todo bien?
Irene Farías dos Santos dice:
Sí, todo bien, discúlpame. Es que… no sé qué decir, es todo tan… raro y repentino…
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Para mí también es raro y repentino, pero es lo que me dice el corazón… si yo te lo pidiera, ¿vendrías hasta acá para que nos viéramos?
Irene Farías dos Santos dice:
Gonzalo, me encantaría poder viajar y conocerte, pero no puedo, simplemente no puedo.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Entiendo… ¿eso quiere decir que solo tenés un interés en mí profesionalmente? ¿no te gusto como persona?
Irene Farías dos Santos dice:
No trates de complicarlo más, no es que no me gustes, es que no me encuentro en un momento de mi vida sencillo para poder viajar hasta allá.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Entonces… ¿estarías dispuesta a venir a verme en otro momento?
Irene Farías dos Santos dice:
Claro que estaría dispuesta, pero ni yo misma sé cuándo podré viajar, estoy en plenos estudios y mi familia no puede costearse mi viaje y mi estancia por el momento.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Si el problema es el dinero, yo estoy dispuesto a costearte e vuelo y te ofrezco mi casa para los días que necesites, no me importa.
Irene Farías dos Santos dice:
No quiero abusar de tu confianza, además no me conoces de nada, ¿por qué tanto interés en que vaya?
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Es cierto, no te conozco. Y tengo interés en conocerte porque necesito encontrar a alguien en mi vida que trate de comprenderme y entenderme, no estoy pasando por mi mejor momento, ni profesional ni mucho menos personal.
Irene Farías dos Santos dice:
Te entiendo, pero no por eso debes estar desesperado en conocerme. Y siento mucho que no estés pasando un buen momento en tu vida. Si necesitas ayuda voy a estar aquí, al otro lado, pero no me pidas más, por favor.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Tenés razón, pero necesito algo más que ayuda, necesito alguien que me quiera por lo que soy y no por lo que tengo, necesito un abrazo, un beso, necesito a alguien cerca.
Irene Farías dos Santos dice:
¿Y crees que yo puedo darte todo eso?
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Algo adentro de mí me dice que vos sí podés ser esa persona que tanto necesito ahora mismo, quiero rehacer mi vida, y quiero que sea con vos.
(Irene no daba crédito a lo que estaba leyendo, pensó que era muy tarde y podría ser producto de un sueño, pero era la realidad, la persona que más ama en el mundo le acababa de decir que quería compartir el resto de su vida con ella, así, sin más, qué iba a decirle a él, y lo que era peor… ¿qué le iba a decir a su familia?)
Irene Farías dos Santos dice:
Gonzalo, es muy tarde y necesito dormir y descansar, y sobre todo pensar en todo esto, piensa que no es fácil para mí tomar una decisión tan así, de repente. Necesito tiempo, mucho tiempo, espero me comprendas.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Te entiendo, tomate el tiempo que necesités, te voy a esperar. Y espero que esto no impida que sigamos hablando.
Irene Farías dos Santos dice:
Tranquilo, claro que podemos seguir hablando, pero sin mencionar este tema. Por favor. Ahora lo mejor es que descansemos, podemos hablar mañana o cuando puedas.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Claro, hablamos mañana sin falta. Un beso grande y que pases buena noche.
Irene Farías dos Santos dice:
Buenas noches. Hasta mañana.
[Fin de la conversación vía MSN]
Hola!
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Hola! Cómo estás? Pensé que no te conectarías a estas horas.
Irene Farías dos Santos dice:
No es habitual en mí conectarme a estas horas.
Muy bien y tú?
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Te mentiría si te dijera que estoy bien, pero supongo que no será el fin del mundo.
Irene Farías dos Santos dice:
No puedo ni imaginarme por lo que debes estar pasando, no debe ser fácil.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
No lo es, pero prefiero que no te lo imaginés. Es algo que no le deseo a nadie. Pero gracias al apoyo de personas como vos se lleva mucho mejor.
Irene Farías dos Santos dice:
No me des las gracias, lo hago porque quiero y me preocupa que de verdad que te pasen estas cosas.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Tengo que confesarte algo… algo muy personal, ¿te importa?
Irene Farías dos Santos dice:
Claro, adelante…
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Desde que me mandaste el primer mensaje me pasa algo muy raro, no sé lo que es, pero cuando leí el segundo mensaje el corazón empezó a latirme muy deprisa, siento que te necesito…
(Irene se quedó pensativa ante semejante confesión, no podía dar crédito a lo que estaba leyendo)
¿Todo bien?
Irene Farías dos Santos dice:
Sí, todo bien, discúlpame. Es que… no sé qué decir, es todo tan… raro y repentino…
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Para mí también es raro y repentino, pero es lo que me dice el corazón… si yo te lo pidiera, ¿vendrías hasta acá para que nos viéramos?
Irene Farías dos Santos dice:
Gonzalo, me encantaría poder viajar y conocerte, pero no puedo, simplemente no puedo.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Entiendo… ¿eso quiere decir que solo tenés un interés en mí profesionalmente? ¿no te gusto como persona?
Irene Farías dos Santos dice:
No trates de complicarlo más, no es que no me gustes, es que no me encuentro en un momento de mi vida sencillo para poder viajar hasta allá.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Entonces… ¿estarías dispuesta a venir a verme en otro momento?
Irene Farías dos Santos dice:
Claro que estaría dispuesta, pero ni yo misma sé cuándo podré viajar, estoy en plenos estudios y mi familia no puede costearse mi viaje y mi estancia por el momento.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Si el problema es el dinero, yo estoy dispuesto a costearte e vuelo y te ofrezco mi casa para los días que necesites, no me importa.
Irene Farías dos Santos dice:
No quiero abusar de tu confianza, además no me conoces de nada, ¿por qué tanto interés en que vaya?
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Es cierto, no te conozco. Y tengo interés en conocerte porque necesito encontrar a alguien en mi vida que trate de comprenderme y entenderme, no estoy pasando por mi mejor momento, ni profesional ni mucho menos personal.
Irene Farías dos Santos dice:
Te entiendo, pero no por eso debes estar desesperado en conocerme. Y siento mucho que no estés pasando un buen momento en tu vida. Si necesitas ayuda voy a estar aquí, al otro lado, pero no me pidas más, por favor.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Tenés razón, pero necesito algo más que ayuda, necesito alguien que me quiera por lo que soy y no por lo que tengo, necesito un abrazo, un beso, necesito a alguien cerca.
Irene Farías dos Santos dice:
¿Y crees que yo puedo darte todo eso?
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Algo adentro de mí me dice que vos sí podés ser esa persona que tanto necesito ahora mismo, quiero rehacer mi vida, y quiero que sea con vos.
(Irene no daba crédito a lo que estaba leyendo, pensó que era muy tarde y podría ser producto de un sueño, pero era la realidad, la persona que más ama en el mundo le acababa de decir que quería compartir el resto de su vida con ella, así, sin más, qué iba a decirle a él, y lo que era peor… ¿qué le iba a decir a su familia?)
Irene Farías dos Santos dice:
Gonzalo, es muy tarde y necesito dormir y descansar, y sobre todo pensar en todo esto, piensa que no es fácil para mí tomar una decisión tan así, de repente. Necesito tiempo, mucho tiempo, espero me comprendas.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Te entiendo, tomate el tiempo que necesités, te voy a esperar. Y espero que esto no impida que sigamos hablando.
Irene Farías dos Santos dice:
Tranquilo, claro que podemos seguir hablando, pero sin mencionar este tema. Por favor. Ahora lo mejor es que descansemos, podemos hablar mañana o cuando puedas.
Hasta la victoria siempre (G.G.H.) dice:
Claro, hablamos mañana sin falta. Un beso grande y que pases buena noche.
Irene Farías dos Santos dice:
Buenas noches. Hasta mañana.
[Fin de la conversación vía MSN]
Irene no consiguió dormir en toda la noche, se la pasó dando vueltas pensando en esa conversación, estaba confundida, no sabía qué hacer, todo era demasiado repentino y brusco para ella. Quizás para Gonzalo fuese fácil afrontar todo esto, porque puede tener a la mujer que quiera, pero para Irene todo esto es algo nuevo, nunca había sentido nada como lo que siente por Gonzalo, ¿debe marcharse a Madrid y aclarar sentimientos con Gonzalo?
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa. yo voy corriendo este donde esteee. yaa quiero el otroo,,,!!!!!!!!!!!
ResponderEliminarBuenisimo! ;D
ResponderEliminarme encantooo!!
ResponderEliminar